"El Norte De Castilla"
Los recuerdos viajan en bolsas de plástico
La segoviana Malgosia Szkandera inicia una gira mundial con su espectáculo 'Bag lady', becado en los aclamados premios Jim Henson
La segoviana Malgosia Szkandera, antigua voluntaria de Titirimundi, actriz y creadora escénica, vuelve a casa y lo hace por todo lo alto. Presenta en la edición de este año (La
Alhóndiga, domingo 13 a las 21.00 horas) “Bag lady”, un espectáculo que creó durante su estancia en Nueva York, que se estrenó allí y que ha pasado por varios países en el último año, con una
gran acogida. En esta entrevista habla del montaje que creó junto a profesionales de distintos países, entre los que destaca el papel de su hermana, Ana Szkandera.
Supongo que para usted presentar este espectáculo en Titirimundi debe ser muy
especial. Esto es una cosa que se suele decir, pero en este caso creo que, además, es verdad…
Sí, efectivamente, es muy especial y muy emocionante. Rodeada de familia, amigos y compañeros. Tengo muchas ganas de subirme al escenario y celebrar esta
reunión.
¿Cuánto le debe este espectáculo a las horas que se pasó viendo funciones del festival hace unos años, cuando era primero una niña y luego una
adolescente?
Pues muchísimo. Por eso me da tanta alegría actuar el 13 de mayo, porque es mi manera de devolver todo lo que he recibido y compartido. Siento que así doy las
gracias al Festival, a todo el equipo de la oficina y la organización, a los colaboradores (yo lo fui durante mucho tiempo, y siempre tendré alma de colaboradora, jeje) a la dirección, y
también a esos maestros de los que he aprendido y que me han inspirado tanto. Algunos con los que este año comparto cartel, todo un honor.
De todas formas, en su caso, no le hacía falta ni salir de casa para ir al teatro; no sé si tiene cierta sensación de que dedicarse a esto era un poco
inevitable.
Todavía me lo estoy preguntando… jeje
Aunque para muchos segovianos es usted conocida, me gustaría que nos hablase un poco de su formación y de sus trabajos anteriores, antes de esta Bag
lady.
Después de ser alumna del Taller Municipal del Teatro estudié en la Escuela de María del Mar Navarro y Andrés Hernández, donde recibí una formación muy fuerte en teatro físico y
gestual, y después me licencié en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, en la especialidad de gestual. Luego
viajé por el mundo colaborando y estudiando con diferentes compañías y maestros y durante un largo tiempo participé en la creación de otros espectáculos de teatro de objetos, como “Criaturas
Particulares” o “Aralia”, un espectáculo basado en un relato de Ryszard Kapuscinski sobre la desaparición del Mar de Aral. También he dedicado parte de mi tiempo a cantar con un montón de
grupos diferentes… de eso los segovianos algo saben… jeje…
¿Cuándo y cómo se dio cuenta de las posibilidades que encerraba una bolsa de plástico?
Investigando en la creación de la primera versión de “Criaturas Particulares” junto a Roberto [White], dedicábamos horas a explorar diferentes objetos
cotidianos.
Me gustaría que hablase sobre la génesis del espectáculo, su desarrollo y cómo ha ido creciendo desde entonces.
Tenía la necesidad de poner en común diferentes piezas, y me dí cuenta que el nexo de unión era la propia manipuladora, así que busqué darle importancia también
a ella, elegí no anularla, sino crear otro personaje más en una situación concreta; sola, en su casa, rodeada de recuerdos y de bolsas de plástico que ella colecciona obsesivamente. El
espectáculo ha crecido a base de ayuda de fuera, es decir, dirección, ayudantes de dirección, asistentes de movimiento y por supuesto, a base de actuaciones.
Recibir el apoyo de la Fundación Jim Henson, a través de una de sus becas, me imagino que es un respaldo importante.
Sí. Ha sido muy importante, y también fue muy bonito cómo llegué a ella. Ese premio tiene que ver con mi estancia en Nueva York, que fue importantísima en mi
vida, y representa todo lo bueno que tiene ese país, por mucho que lo critiquemos. En Europa, y en España más, importa mucho de dónde venimos, qué hemos hecho, qué bagaje tenemos… Es normal,
tiene que ver con nuestra larga historia que a veces pesa como una losa, pero allí lo que les importa es lo que haces aquí y ahora, y si eso tiene valor. Se arriesgan y apoyan mucho las
propuestas nuevas…
¿Cuál ha sido el recorrido del espectáculo desde su estreno en Nueva York? ¿Ha pasado ya por muchos países?
En un año el trayecto ha sido Nueva York, Madrid, Valencia, Eslovenia, Cabo Verde, Polonia, Brasil, Grecia, Chipre, Valls (Tarragona) y Turquía.
El espectáculo era en cualquier caso muy plurinacional desde su génesis; tengo entendido que el equipo con el que ha trabajado tiene un amplio abanico de
nacionalidades.
¡Siiiií…!¡Me encanta! ¡Desde Bélgica hasta Estados Unidos e Italia pasando por la Alcarria! Eso estoy segura que tiene que ver con mi tendencia a ser un ‘culo
inquieto’. Me encantaría trabajar siempre así, con gente tan maravillosa de todas partes del mundo… aunque curiosamente algo de arraigo necesito, porque la otra persona fundamental en “Bag
Lady” es Ana Szkandera, que es mi hermana, y que además de venirse de técnica a las giras, se encarga de la venta y el trabajo de oficina, un trabajo no muy agradable que ella desempeña
maravillosamente. ¡A los hechos me remito! Sin ella todo esto no sería posible.
Imagino que el tratarse de un espectáculo sin texto ayuda a la hora de moverse por muchos países, aunque supongo que la ausencia de palabras es
fundamentalmente una postura artística.
Sí. Es una postura artística, por supuesto, era mi necesidad de explorar el lenguaje sin palabras lo que me hizo también acercarme al teatro de objetos, pero
resulta que además tiene su lado práctico.
Titirimundi, como todo el mundo, ha tenido que recortar este año presupuesto y funciones, las cosas están complicadas. ¿Cómo ve el futuro
inmediato?
Creo que hay algo muy profundo que tenemos que aprender. Cada uno sabrá qué es. O quizás aún no, supongo que hay que trabajar muy a fondo y en profundidad. No
soy quién para decir nada del futuro inmediato… yo no me asusto mucho porque procuro no hacerme dependiente de mi propio país, aunque por supuesto me hago cargo de las cosas que pasan en él.
Eso sí, felicito a Titirimundi por saber mantenerse al pie del cañón a pesar de todo.
http://www.eladelantado.com/noticia/local/148560/%C2%ABtengo_muchas_ganas_de_subirme_al_escenario_y_celebrar_esta_reunion%C2%BB
"El Norte de Castilla"
Soñadora y evasiva
15.05.12
ALFONSO ARRIBAS
Malgosia Szkandera estaba nerviosa y emocionada como casi nunca. Presentaba 'Bag Lady' ante su gente, su familia, sus compañeros de profesión; en Segovia, donde
ha crecido personal y artísticamente; y en Titirimundi, festival que conoce por dentro y desde fuera. Un lugar importante en el camino del que ya ha recorrido miles de kilómetros y previo a
los que habrá que transitar haciendo progresar este espectáculo personalísimo.
'Bag Lady' es una creación desde las entrañas. El nexo común puede ser la soledad de una mujer con la fantasía desbordada, que le transporta a universos de
entusiasmo pero de la que a veces se siente avergonzada. La lucha siempre se decanta por la vertiente soñadora y evasiva.
El foco de su imaginación son las bolsas de plástico, las más simples de toda la escala: blancas, débiles, con asas quebradizas, voladoras, maleables y, según su
mirada, tiernas pícaras y amables. Tiene bolsas por toda la casa y por todo su cuerpo, y a partir de retazos de plástico se hace acompañar de criaturas que le ofrecen compañía y
escapatoria.
Observar esta especial relación con los objetos, y su empeño en que aflore el alma que esconden en sus fibras requiere por parte del espectador un nivel de
empatía considerable, un esfuerzo por introducirse en un mundo tan particular.
Si se llega a ese extremo, el montaje es realmente emocionante. Szkandera explota sus cualidades actorales para incidir en ese lugar de encuentro, y su
rostro ofrece un variado catálogo de sentimientos, desde la euforia desmelenada hasta la conciencia de una cierta adicción a soplar vida a las bolsas. Su presencia escénica es poderosa,
creíble, expresiva.
La primera escena del montaje y germen del mismo, la de la bailarina, tuvo su proceso de creación y de ensayo en las calles de la ciudad, donde Malgosia la
exhibió durante meses ante los transeúntes. Resulta enriquecedor toparse con el trabajo completo, que es un ejercicio creativo merecedor de elogio.
http://titirimundi.elnortedecastilla.es/noticias/sonadora-y-evasiva-20120515
"El Adelantado de Segovia"
Bolsas con alma
15.05.12
ANA SAN ROMUALDO
Había expectación, mucha, por ver elespectáculo que Malgosia Szkandera presentaba en este Titirimundi 2012. Malgosia, segoviana, conocida desde niña por todo el mundillo cultural de la ciudad, ya que sus padres
llevan décadas en esto del teatro, jugaba en casa. Lo cual es una suerte, porque contaba de antemano con el cariño y la complicidad de buena parte del público. Pero también una
responsabilidad, porque el peor sitio para una mala noche es precisamente la ciudad de uno.
“Bag Lady” cumplió con nota. El espectáculo de Szkandera, creado con el apoyo de un equipo internacional, en el que ella destaca siempre el papel de su
hermana, Ana, y becado por la Fundación Jim Henson, tiene el ingrediente principal que hace interesante cualquier obra de arte: alma. Además de un envolvente sentido estético, una técnica
a la altura y el plus de la voz de la actriz, que ha sido cantante en algunas formaciones segovianas.
Una vieja dama, un personaje inspirado en las ancianas que recorren con carritos y bolsas las calles de las grandes ciudades, una imagen muy neoyorkina,
llega a su casa con la cosecha del día, en forma de bolsas de plástico que extrae de los rincones más recónditos de su cuerpo y de su vestimenta.
En un montaje que habla de soledad, pero también de esperanza, la anciana solo tiene sus bolsas, su cajita de música, su tocadiscos y sus recuerdos para
sentirse acompañada, para hacer un poco más cortas las noches de invierno.
De su imaginación, a través de las manos de Malgosia Szkandera, nacen una bailarina delicada y frágil; o un muñeco enamorado, de los que aún regalan flores,
con ciertos problemas de macrocefalia.
El títere más logrado de esta familia de plástico es la geisha que aparece como por ensalmo en la parte final del espectáculo. Solo verla ya es una delicia,
pero los movimientos de samurai crearon un momento impactante. También destacar el calado simbólico de la última escena, con la muerte llevándose todo lo que le importaba a la
anciana.
A este “Bag lady” le falta quizá un poco de hilazón entre las escenas, un argumento más consistente que haga un poco más sólida la estructura dramática. Pero
se trata de una compañía muy joven, sin duda con margen para evolucionar en este sentido, y que cuenta
http://www.eladelantado.com/noticia/local/148764/bolsas_con_alma